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Gure Protagonistak

  • Cuando pienso en mi paso por Maristak como alumna recuerdo por qué ahora, cinco años después, estoy realizando aquí mis prácticas docentes. Son muchos los motivos por los que recuerdo la escuela con tanto cariño, pero, sin duda, el que más destaca es su familiaridad.

    Desde el profesorado hasta los compañeros/as, pasando por los valores que se inculcan en el centro...todo lleva a querer que los que formamos parte de Maristak nos sintamos como en casa. Incluso ahora, como alumna en prácticas, la cercanía que se vive en las clases y fuera de ellas sigue igual que la recordaba.

    Lo que más agradezco de mi época como alumna es el apoyo constante de mis profesoras. Ahora, desde el otro lado, sigue siendo así; siguen ayudando a crecer a los alumnos desde esa familiaridad y cercanía que las caracteriza a ellas y al centro.

    Me reconforta saber que, aunque Maristas esté cambiando y renovándose constantemente, su espíritu familiar permanece inalterable para seguir ayudando a crecer a personas todos los días.

    Cinco años después de terminar el Bachillerato y pasar por la universidad he elegido hacer aquí las prácticas del Master
  • Mi experiencia en Maristak fue corta pero intensa. Con las dudas de qué hacer y dónde hacerlo, me ofrecieron sin compromiso el poder hablar con Amaia, orientadora del colegio, ,y resolver mis dudas. Finalmente hice Bachillerato Humanístico en Maristak, y fueron dos años de aprendizaje y experiencias muy buenas. Los y las profesoras te valoran, te reconocen y confían en ti, lo que ayuda a que confíes más en ti misma. Todavía hoy es el día que después de 5 años sin estudiar allí, paso y me acogen con dos besos o un abrazo, y siempre sonriendo. Claro que no todo es bonito, el estrés, los exámenes, la exigencia y selectividad complica un poco los cursos, pero no hay nada que no se pueda resolver, ya que cualquiera de las y los profesores se ofrecen a echarte una mano si lo necesitas. Recuerdo que en mi primer año viví una de las experiencias más bonitas, y fue un intercambio a Suecia. Esta experiencia no podría haberla vivido en otro centro. Conocer más gente, otras ciudades, otra cultura… y mejorar mi inglés, fue muy positivo para mi. Por último, una de las cosas que más valoraba del centro es su implicación por la sociedad: lucha contra la violencia contra las mujeres, refugiados, personas sin hogar, inmigración, integración social comercio justo… son valores y actitudes que en otros centro son se suelen encontrar. Buen trabajo!!

    Hice Bachillerato Humanístico en Maristak, y fueron dos años de aprendizaje y experiencias muy buenas.
  • Acabé el bachillerato sin saber qué hacer, desorientado, como la mayoría de los estudiantes hoy en día. Me apunté a DFM en Maristak en el último momento, y tengo que decir que fue todo un acierto. Me ayudó a encaminarme, a ver qué era lo que me interesaba y qué no, y me aportó conocimientos prácticos que de otra manera no hubiera adquirido. Ahora mismo estoy en tercero de carrera, decisión que no hubiera tomado de no ser por la motivación encontrada la FP, y tengo un trabajo que no hubiera logrado de otra manera. Estoy más motivado que nunca para seguir adelante.

    Me apunté a DFM en Maristak en el último momento, y tengo que decir que fue todo un acierto.
  • "Echando la vista atrás, sin ninguna duda puedo afirmar que mi etapa en Maristak me enriqueció tanto profesional como personalmente. En este centro comencé a caminar y a sembrar las primeras semillitas y, gracias a los sabios consejos y enseñanzas recibidas por los grandes profesionales que allí trabajan, he llegado al nivel profesional en el que estoy y me he convertido en la mujer que hoy soy. Los años asientan firmemente las dos principales lecciones que aprendí en Maristak: 1) Nunca hay que cerrar puertas, ya que detrás de una de ellas está tu oportunidad; 2) La perseverancia, dedicación y esfuerzo son los pilares para conseguir lo que uno se proponga. Si tuviera que volver a escoger un centro, Maristak sería mi única opción."

    Echando la vista atrás, sin ninguna duda puedo afirmar que mi etapa en Maristak me enriqueció tanto profesional como personalmente.

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